Ventajas del freelance

Horario más flexible, eliges clientes, beneficios íntegros…

 

 

 

Lanzarte a la piscina y convertirte en tu propio jefe es una de las decisiones más difíciles en lo que respecta al mundo laboral. Son muchas las cuestiones, tanto positivas como negativas, a considerar porque todo va a estar en tus manos. Ser freelance significa organizarlo todo tú: el tiempo, la facturación y la contabilidad, los clientes, la publicidad, etc.

Y aunque esto puede dar, en principio, un poco de vértigo, cada vez son más los profesionales que apuestan por este modelo laboral. Según estudios realizados por Ouishare Fest, el evento sobre economía colaborativa que se realiza anualmente en Barcelona, nos vamos acercando hacia un sistema económico en el que sólo quedarán freelance para el trabajo intelectual y robots para tareas más físicas. En Estados Unidos, uno de los países más comprometidos en este ámbito, los informes apuntan a que entre 2020 y 2030, la mitad de sus trabajadores serán freelance. Los millennials, es decir, los trabajadores más jóvenes, alcanzan ya esas cifras.

En España, las cifras son menores pero siguen la misma tendencia. Aunque con matices. La consultora McKinsey considera que en España el 42% es autónomo por decisión propia y el 58% por necesidad (este último es uno de los porcentajes más altos de las economías europeas), haciendo un total de 3,1 millones de trabajadores freelance o autónomos.

Sea como sea, convertirte en tu propio jefe trae consigo una serie de ventajas, y también desventajas, que te desgranamos a continuación para que valores si es la opción que más te convence (y te conviene).

 

Ventajas de ser freelance

  • Horario más flexible. Ser freelance te permitirá trabajar cuando quieras, escogiendo tus propios horarios y aprovechando el tiempo de una forma más productiva. Para conseguirlo, eso sí, deberás ser muy disciplinado y organizado
  • Trabaja donde quieras. Al no formar parte de una empresa como tal, no tendrás un lugar físico al que acudir cada día de forma obligatoria. Esto, además, supone un ahorro de tiempo y dinero en desplazamientos. Siendo freelance no sólo tienes la opción de trabajar desde casa, puedes hacerlo desde un coworking o desde algún lugar que favorezca tu concentración y te aporte todo lo necesario para trabajar, como una cafetería tranquila.
  • Eliges a tus clientes. Cuando trabajas para una empresa tienes que aceptar los clientes que te vienen dados, estés de acuerdo o no. Siendo freelance, tú escoges a tus propios clientes.
  • No más explicaciones. Cuando eres freelance, eres tu propio jefe, por lo que no vas a tener que rendirle cuentas a nadie.
  • Beneficios, íntegros para ti. Tú eres tu propia empresa así que todo lo que generes con tu trabajo, será para ti.

 

Desventajas de ser freelance

  • Puede ser difícil encontrar clientes. Hoy en día, la competencia entre autónomos es brutal, así que puede que te cueste un poco encontrar clientes. Para encontrarlos y fidelizarlos, deberás ejercer también de jefe de ventas, experto en marketing, etc. Además, estos clientes suelen ser puntuales y esto repercute en tu sueldo.
  • No hay sueldo fijo. Tu sueldo va a depender de cuántos clientes tengas ese mes, del tipo de proyecto que te hayan encargado, etc. El funcionamiento es totalmente distinto al de una empresa, en el que sabes a fin de mes cuál es tu sueldo fijo, tenga la empresa los proyectos que tenga.
  • Conciliar puede ser más difícil. El ser freelance y trabajar cuando quieres y donde quieres, puede desdibujar la línea entre lo personal y lo profesional. Es más fácil caer en jornadas interminables con una carga de trabajo excesiva.
  • Gastos, también íntegros para ti. Tú mismo eres tu propia empresa, por lo que todos los gastos corren de tu cuenta.
  • Y, ¿si no cobras? Es uno de los mayores riesgos de ser autónomo, y también, por desgracia, de lo más común. Puede ocurrir que hagas un proyecto y no te paguen.
  • Competencia. Tienes que tener en cuenta que la competencia en el mundo freelance es feroz. Tienes que conseguir destacar e individualizarte por encima de los demás para que te contraten a ti, y no a ellos.
  • Adiós a los beneficios sociales. Ser freelance implica aceptar que no vas a disponer de días libres por enfermedad, ni de asuntos propios ni vacaciones pagadas.

Si después de examinar con detenimiento los pros y contras de hacerte freelance, consideras que es la opción que mejor se puede adaptar a ti, te dejamos una serie de consejos para que cuentes con una red de seguridad en tu salto al vacío.

  • Debes contar con un colchón de emergencia. Hacerte autónomo puede no salirte bien de buenas a primeras. Es probable que antes de hacer los primeros ingresos, tengas que hacer frente ya a ciertos gastos. Para eso, es recomendable tener unos ahorros que cubran entre los 6 y 12 primeros meses de gastos para aguantar si la cosa no empieza bien.
  • Plan de negocio. Incluye qué quieres conseguir, qué tipo de tareas vas a realizar, de qué forma, etc. Incluye también una previsión económica a medio o largo plazo.
  • Presupuestos y contratos de trabajo que no den lugar a error. Debes detallar muy bien tus condiciones y cláusulas de cada servicio que ofrezcas. Especifica de qué manera trabajarás y, en los contratos, fechas, servicios, penalizaciones y precios. Es mejor prevenir que curar, así que es aconsejable que cobres un anticipo. Es obvio pero, guarda y organiza correctamente todos los documentos para tenerlos a mano en caso de necesitarlos.
  • Una web activa. Además de aquellos que contraten tus servicios por recomendación, la mayor parte de tus clientes te llegarán por internet. Para atraerlos y fidelizarlos, debes contar con una web actualizada con información útil para tu target, así como un portfolio con algunos de tus trabajos. También te será de ayuda potenciar tu marca personal a través de la redes sociales, otro lugar potencial para la captación de clientes.
  • Diferénciate y no bajes nunca la guardia. Busca lo que te hace diferente respecto a la competencia y explótalo. Además, en un mundo tan competitivo, debes conocer siempre lo más novedoso en tu sector, así que continúa formándote.
  • Haz un seguimiento exhaustivo. Analiza cuántos clientes y de qué tipo tuviste, tus gastos y beneficios, tus campañas de marketing, etc. para poder detectar los errores y corregirlos a tiempo.
  • Encuentra clientes. Si te resulta muy complicado encontrar clientes, prueba con plataformas preparadas para ello como Domestika, Malt, Upwork o Freelancer. En estas páginas encontrarás tanto demanda de todo tipo de servicios, como la posibilidad de ofrecer tu propio trabajo a los usuarios.

 

Fuente: Mas Autónomo