Un juez de Madrid avala el modelo laboral de Glovo

Un juzgado de primera instancia de Madrid, en una sentencia, declara que los repartidores que colaboran con Glovo no son falsos autónomos. Según un comunicado de la startup la relación entre la empresa y el repartido no presenta las características de una relación laboral.  La sentencia detalla que el repartidor no tiene jornada ni horario, que él mismo decide cuándo trabaja y cuándo no, qué pedidos reparte y cuáles no y la ruta a seguir; la empresa no impone ni números de pedidos a realizar ni la clase.  “Ninguna de estas características son predicables de alguna relación laboral ordinaria, sino de una relación de trabajo en régimen de autónomo TRADE (Trabajador Económicamente Dependiente), añade la sentencia.

Con respecto al sistema de puntuación la resolución deja constancia de que “no es un instrumento de control o sanción” sino que sirve para regular la preferencia de acceso a los pedidos. Según la sentencia el trabajador no está sometido a una estructura organizativa interna de la empresa, sino que ésta solo decide las tarifas, el lugar de la prestación de servicios y la herramienta a través de la cual oferta los recados.