Régimen especial de IVA: el recargo de equivalencia

Se aplica de forma obligatoria a los comerciantes minoristas (autónomos o  sociedad civil)

 

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Uno de los regímenes especiales de IVA es el recargo de equivalencia. Es un tipo de IVA que se aplica de forma obligatoria a los comerciantes minoristas que ejerzan su actividad como personas físicas o a través de una sociedad civil.

 

Qué requisitos deben cumplir los comerciantes minoristas

 

Los comerciantes sujetos a ese régimen han de cumplir dos requisitos:

  • Que realicen con habitualidad entregas de bienes muebles que no hayan estado sometidos a proceso alguno de fabricación, elaboración o manufactura, por sí mismos o por medio de terceros.
  • Que durante el año precedente la suma de las contraprestaciones correspondientes a las entregas de dichos bienes a quienes no tengan la condición de empresario o profesional supongan más del 80% del total de las entregas realizadas de los citados bienes. Es decir, la mayoría de las ventas deben ser efectuadas a particulares o consumidores finales.

Este requisito no será de aplicación a los sujetos pasivos que tengan la condición de comerciantes minoristas según las normas reguladoras del Impuesto sobre Actividades Económicas y no puedan calcular el porcentaje que se indica anteriormente por no haber realizado durante el año precedente actividades comerciales o a aquellos que les sea de aplicación y no hayan renunciado al método de estimación objetiva del IRPF.

 

Cómo se aplica el recargo de equivalencia

 

Los que están en recargo de equivalencia no tienen que liquidar el impuesto. No presentan el modelo 303 como hacen los que están en régimen general.

El proveedor aplica un recargo en las facturas que le emite; esto es, un porcentaje de IVA a mayores. De este modo, el comerciante paga más en sus compras a sus proveedores porque el IVA de esas facturas es más alto.

El proveedor es el que se encarga de ingresar ese porcentaje de más que cobra a las tiendas:

  • Para las que llevan el IVA súper reducido del 4%: el 0,5%
  • Para las que llevan el IVA reducido del 10%: el 1,4%
  • Para las facturas que llevan IVA general del 21%: el 5,2%

 

Fuente: Más Autónomo