Pasos para contratar a un familiar

El autónomo colaborador. Qué es

 

 

Es posible que si eres un trabajado autónomo o una pyme necesites contratar trabajadores y es posible que decidas contratar a un familiar. Lo bueno, además de la confianza implícita, es que este familiar conocerá tu negocio mejor que cualquier trabajador externo. Además, en caso de ser un cónyuge o hijo es más barato para el empresario ya que el dinero, a fin de cuentas, queda en casa.

En el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) existe una figura especial para este tipo de contrataciones: es el autónomo colaborador.

 

Qué significa ser autónomo colaborador

 

Un autónomo colaborador es un familiar del trabajador autónomo que vive y trabaja con él. Pero esta figura no es válida para todo el mundo, ya que hay que cumplir una serie de requisitos para darse de alta como autónomo colaborador.

 

Requisitos necesarios para el alta como autónomo colaborador

 

  1. Ser familiar directo: el autónomo colaborador debe ser cónyuge o familiar de primer grado, es decir, hijos, padres o suegros; o de segundo grado, como hermanos, nietos, abuelos, cuñados, etc., por consanguinidad, afinidad o adopción.
  2. Deben ser trabajadores habituales: no está permitido darse de alta como autónomo colaborador para un trabajo puntual.
  3. El autónomo colaborador debe convivir en el mismo domicilio o ser dependiente del autónomo titular.
  4. El autónomo colaborador no puede estar dado de alta en otra empresa como trabajador por cuenta ajena.
  5. Es obligatorio tener 16 años mínimo. Según el Estatuto de los Trabajadores, las personas menores de 16 años no puede realizar ninguna actividad profesional.
  6. Actualmente, la Ley prohíbe el alta como autónomo colaborador a una pareja de hecho.

 

Documentación necesaria para darse de alta

 

Es mucho más sencillo que darse de alta como un autónomo común ya que para el autónomo colaborador tan solo es necesario darse de alta en la Seguridad Social como familiar colaborador del autónomo titular.

Unicamente hay que rellenar y presentar el Modelo TA0521/2 en la Seguridad Social y necesitarás estos documentos:

  • DNI
  • Libro de Familia
  • Una copia del alta en la Agencia Tributaria del autónomo titular

 

Ventajas para el autónomo colaborador

 

Una de las ventajas es la bonificación del 50% en la cuota de autónomos durante los primeros 18 meses, siempre  cuando el autónomo colaborador curse el alta como nuevo autónomo. Y durante los siguientes 6 meses tendrá una bonificación del 25%.

Otra ventaja es que el autónomo colaborador no tiene que presentar las declaraciones trimestrales de IVA  e IRPF. Solo tiene que presentar la declaración de Renta anual.

 

Obligaciones del autónomo colaborador

 

Las obligaciones fiscales del autónomo colaborador son diferentes a las de un autónomo común. Para la Seguridad Social sí forman parte del RETA, pero para Hacienda son trabajadores por cuenta ajena.

Por lo tanto, el autónomo colaborador tiene una nómina y su actividad tributa como rendimiento de trabajo como cualquier otro trabajador asalariado, y no como actividad económica como cualquier otro trabajador autónomo. Es por esto por lo que el autónomo colaborador no tiene que presentar las declaraciones de IVA  ni de IRPF porque ya lo hace el autónomo titular por obligación.

El autónomo colaborador solo deberá presentar la declaración de Renta y pagar los impuestos que le correspondan como cualquier otro trabajador.

Por otro lado, como la Seguridad Social sí lo considera autónomo, este tendrá derecho a la prestación por desempleo en las mismas condiciones que un trabajador autónomo.

 

Obligaciones del autónomo titular

 

Igual que si fuera un trabajador por cuenta ajena, el autónomo titular tiene obligaciones con respecto al autónomo colaborador. Son las siguientes:

  1. Tiene la obligación de hacer frente a las cotizaciones a la Seguridad Social del autónomo colaborador.
  2. Debe pagar el sueldo al colaborador con su correspondiente nómina en función de su categoría profesional y el convenio vigente.
  3. Contabilizar estas partidas como gastos deducibles de su negocio a efectos del cálculo del rendimiento en sus propias declaraciones de impuestos. Esto implica una gran ventaja para el autónomos titular.
Fuente:
Mas Autónomo