Pasos para darse alta como autónomo

Alta en Hacienda, Seguridad Social y licencia de apertura

 

 

Los trámites para darse de alta como empresario autónomo son más sencillos de los que muchos creen. El nuevo autónomo es la persona que tiene que comunicar tanto el alta como la baja a la administración así como si se modifica alguno de sus datos. Hagamos un repaso por los pasos que hay que dar.

En primer lugar hay que tramitar el alta en Hacienda. Esto se hace cumplimentando y presentando el modelo 036 ó 037 (versión simplificada del modelo 036). En este documento hay que plasmar los datos personales y la actividad profesional que el autónomo va a desarrollar (IAE), la localización del negocio y los impuestos que se van a pagar.

Muy importante para los autónomos que van a trabajar desde casa reflejar los metros cuadrados de la vivienda que va a destinar al desarrollo de la profesión. Cabe recordar que se podrán deducir el porcentaje de IVA correspondiente en los gastos del hogar.

Estos modelos se pueden presentar tanto por vía telemática como en las oficinas de la Agencia Tributaria.

Hecho esto hay que tramitar el alta en la Seguridad Social, un trámite también muy sencillo. El modelo que se utiliza en este paso es el impreso TA.0521, una fotocopia del DNI o NIE y la hoja de alta en Hacienda. El autónomo para darse de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos tiene un plazo de 30 días desde que comunicó el inicio de la actividad en la Agencia Tributaria.

Te recordamos que para los nuevos autónomos hay bonificaciones como la Tarifa plana de 50 euros; también hay bonificaciones para los autónomos con discapacidad, jóvenes, trabajadores de Ceuta y Melilla y mayores de 65 años, o los que cesan de su actividad por maternidad o paternidad.

Otro paso importante a tener en cuenta por los autónomos que ejercen su actividad en un local es la solicitud de la licencia de apertura al Ayuntamiento; recuerda que si tienes que hacer alguna obra hay que solicitar también la licencia de obras.

Hay dos tipos de licencias: las inocuas, para actividades que no generan molestias, y calificadas, las que sí causan molestias nocivas, ruidosas, peligrosas o insalubres.

Hay algunas actividades como las que se realizan en casa y cuando no hay atención al público que están exentas y por tanto no hay que solicitar esta licencia.