La OCU advierte sobre cláusulas abusivas incluidas en préstamos y seguros

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte sobre las cláusulas abusivas presentes en algunos contratos.

La comisión de apertura

Recientemente las Audiencias provinciales de Oviedo y Palma de Mallorca han considerado abusiva esta cláusula la comisión de apertura, al considerar que no se puede cobrar una comisión por un servicio que en realidad no existe. En contra de este criterio se ha manifestado la Audiencia Provincial de León, al igual que en anteriores ocasiones OCU confía en que el Tribunal Supremo acabe declarando la nulidad de esta comisión.

OCU advierte que muchas entidades tienen establecidas comisiones de apertura en sus préstamos hipotecarios, generalmente se trata de un porcentaje sobre el importe del préstamo, muchas veces con un importe mínimo. Oscila entre el 0,5 y el 2% del importe total de préstamo.  De media suponen unos 1250€ para un crédito tipo.

Los contratos abusivos de seguros

También en los seguro puede haber cláusulas abusivas.  Al igual que sucede con las cláusulas suelo y los gastos hipotecarios los tribunales han reconocido el carácter abusivo de algunas de ellas.:

  • La que exige al asegurado entregar el original (no copia) de su póliza para poder solicitar el pago de la indemnización después de un siniestro, desposeyéndole así de la póliza y dejándole a merced de la compañía.

 

  • Todas aquellas que incurren en falta de información sobre aspectos esenciales del contrato de seguro -delimitación del riesgo y prestaciones-, tanto en los de vida (omisión del método de cálculo del valor de rescate y de la revalorización del capital, falta de definición del “interés técnico asegurado”), como de vehículos (criterios de la aseguradora para modificar la tarifa de siniestralidad – bonus-malus -).

 

  • La que impone un sistema de penalización por rescate del seguro de vida en los primeros años tan desproporcionado que niegue al asegurado toda renta e incluso pérdida en parte del capital inicial.

 

  • La que en el mismo seguro de defensa jurídica, exime a la aseguradora de tener que pagar los gastos de procurador y abogado de su cliente si éste gana el juicio y condenan en costas, al contrario. En este caso el cliente ha tenido que adelantar todos los gastos y la aseguradora no paga ningún gasto.

 

  • Aquella en la que la compañía se reserva la resolución del contrato por el mero acaecimiento del riesgo cubierto.

 

En otras ocasiones, se trata de malas prácticas de las compañías, como las siguientes:

 

  • Indemnización por el valor venal en caso de siniestro total del vehículo con un tercero culpable, en lugar de reclamar el importe de la reparación con cargo a la responsabilidad civil del contrario o el valor de mercado para reponer uno con las mismas características.

 

  • También en seguro a todo riesgo es habitual que, tras obtener un presupuesto de reparación, el asegurado pretenda reparar el vehículo y sin embargo, puede ocurrir que las aseguradoras decidan abonar el valor venal del vehículo alegando la existencia de una cláusula que limita la indemnización en la póliza del seguro. Esta cláusula solo es válida si está resaltada en negrita, aceptada y firmada por el consumidor, lo que no ocurre en la mayoría de los casos.

 

El impacto de estas cláusulas en el bolsillo de los autónomos, de los consumidores es elevado. Solo en materia de accidentes en España, una encuesta de OCU señala que en el 7% de los siniestros de automóvil se declaró siniestro total, lo que supone que más de 140.000 accidentes al año se podrían ver afectados por una indemnización inadecuada. En materia de seguros de ahorro, cada año se puede estimar que entre 950.000 y 1.400.000 se rescatan o llegan al vencimiento. En este caso podrían reclamar quienes hayan cobrado el seguro en los últimos 5 años y no hayan sido informados correctamente de las rentabilidades o de los valores de rescate.

La gran mayoría de los consumidores desconoce que estas cláusulas son abusivas, y no son conscientes del perjuicio que les causan estas malas prácticas cuando han sufrido un accidente de coche y le ofrecen una reparación o indemnización inferior a las que les puede corresponder. Cuando rescatan un seguro de ahorro o vida en unas condiciones peores a las que deberían o cuando pagan una prima superior por la aplicación de condiciones abusivas. Las compañías se aprovechan de la gran complejidad de estos contratos y sobre todo del desconocimiento que tienen los consumidores de sus derechos.

La recomendación de la OCU es la de hay que reclamar contra la cláusulas abusivas en los préstamos hipotecarios en los seguros, para ello los consumidores pueden acudir a la página www.ocu.org/clausulas-abusivas-seguros o llamar al 900 907 600 para recibir información y asesoramiento sobre cómo reclamar de forma individual el importe pagado de más por el efecto de esta cláusulas abusivas que perjudican a los consumidores.

 

 

Fuente: OCU