Fijar el precio de tus productos: 4 técnicas para hacerlo

Fijar precios

 

 

Una de las acciones más difíciles de un autónomo es fijar el precio de sus productos o servicios, algo clave para captar la atención de los clientes en un mercado tan competitivo. Las investigaciones de mercado y la asistencia de expertos pueden ser de gran ayuda y marcar la diferencia.

Muchas nuevas empresas tienen información limitada sobre los precios de su competencia, a la vez de que carecen de la experiencia necesaria para predecir qué clientes pueden pagar por sus productos.

A continuación, mostramos algunas de las técnicas que utilizan los profesionales y pueden ayudarte a la hora de fijar el precio de tus productos o servicios.

Costes y margen de beneficio

Lo primero que debes saber es que el precio de un producto debe cubrir los costes de la materia prima, insumos, mano de obra, tecnología aplicada, maquinaria o equipo empleado, alquiler del local, mantenimientos de equipos, sueldos y otros factores utilizados para su elaboración. La diferencia entre lo que paga el consumidor por el producto y lo que te ha costado producirlo, es tu margen de beneficio, lo que ganas.

Un error que comenten algunas empresas, sobre todo las nuevas, es que no suman, por ejemplo, los costes de envío, almacenamiento, materiales, seguro de responsabilidad civil y comercialización. Si te olvidas de estos costes, puede afectar a la capacidad de tu negocio a la hora de obtener ganancias.
Por lo tanto, lo primero que debes diseñar cuidadosamente es un presupuestos. Si puedes, hazlo con la ayuda de un experto para asegurarte de que incluyes todos los costes. A menudo, un profesional en contabilidad ve detalles que un empresario o emprendedor no ha tenido en cuenta.

Segmento de mercado al que te diriges

Es fundamental que el precio de tu producto o servicio sea acorde con la capacidad adquisitiva de los consumidores a los que va dirigido. De lo contrario, podrías tener un producto estupendo pero que no está al alcance de la gente.

Para que esto no ocurra, las empresas ya mantienen los precios por si mismas, pero una opción para fijar precios más precisos es realizar una investigación de mercado.
Por lo general, las empresas que venden servicios fijan sus precios en relación a lo que un cliente puede pagar, pero los profesionales pueden saber de forma orientativa los precios investigando la tasa actual del mercado para un servicio concreto.

Las investigaciones de mercado, mediante encuestas a consumidores y encuestas en línea, pueden preguntar a los clientes potenciales lo que estarían dispuestos a pagar por un producto o servicio concreto. Esto será una guía para tu esquema de precios.

Estudiar a la competencia

Otra de las acciones a llevar a cabo es realizar un estudio sobre los precios de la competencia. Así sabrás si el precio de tu producto está por encima o por debajo del que tienen tus competidores.
Las herramientas de comparación de precios son una gran manera de ver los precios de la competencia para los artículos que ya están en el mercado, pero si traes un nuevo artículo a los consumidores, la investigación solo te dará una idea general de cómo se tasan los artículos similares.

Determinar el posicionamiento

A la vez que se mantiene dentro de los presupuestos individuales de los competidores, una empresa puede posicionarse para satisfacer la demanda de los clientes. Para ello, hay que determinar cual es la valoración que hacen los consumidores del producto o servicio que se ofrece. Si el público valora el producto que ofrece una empresa, estará dispuesto a pagar lo que se pide. Por lo tanto, las empresas pueden fijarse en los precios basados en la disponibilidad.
Otra manera de atraer a los clientes es bajando los precios durante épocas del año de pocas ventas, y así atraer a los buscadores de gangas a sus escaparates o tiendas online.

 

 

Fuente: Más Autónomo