Diferencias entre domicilio social y domicilio fiscal

Domicilio social y fiscal

 

 

A la hora de constituir una sociedad e iniciar su actividad hay que tener un domicilio social y uno fiscal. Ambos son necesarios y, aunque en muchas ocasiones coinciden, no hay que confundirlos ya que aportan diferente información a diferentes destinatarios. Vamos a verlo.

Qué es el domicilio social

El domicilio social es el lugar físico u online en el que desarrollas y gestionas tu actividad dentro del territorio español. Es tu oficina, donde atiendes a tus clientes, donde recibes la mercancía, donde gestionas tu contabilidad…

La definición técnica que establece la Ley de Sociedades de Capital es: “El domicilio social es el lugar en el que se halle el centro de su efectiva administración y dirección, o en el que radique su principal establecimiento o explotación”.

¿En qué aspectos va a influir la elección de la ubicación del domicilio social?

  • En el momento de inscribir la sociedad, el domicilio social, incluido en las escrituras, indica el Registro Mercantil que corresponde para tal hecho.
  • Establece la normativa de tipo estatal, autonómica o local aplicable a tu actividad.
  • Atribuye la localización para la celebración de las Juntas de Socios o Consejos de Administración.

Ten en cuenta que un cabo de domicilio social lleva asociado un cambio de los estatutos previo acuerdo por la junta de socios de la empresa. Una vez aprobado tienes que notificarlo con el Modelo 036 de alta en Hacienda.

Domicilio fiscal para el control tributario

A pesar de que en la mayoría de los casos el domicilio social coincide con el fiscal, su utilidad es distinta. La primera diferencia es que el domicilio social es solo para empresas o sociedades, el domicilio fiscal es común para autónomos y pymes.

Según el artículo 48 de la Ley General Tributaria, el domicilio fiscal determina la delegación tributaria a la que pertenece la sociedad o empresa. La normativa lo define como el lugar de localización del obligado tributario en sus relaciones con la Administración tributaria.

En la práctica, el domicilio fiscal es la dirección que dispone la Seguridad Social y Hacienda para realizar notificaciones, siendo por tanto el lugar de seguimiento tributario y la referencia de la Administración. Además, es la vía para solicitar, como persona física, el Número de Identificación Fiscal (NIF).

El domicilio fiscal, a diferencia del social, no figura en los estatutos de la sociedad ni es de dominio público pero el cambio de dirección también se realiza en el modelo 036 de alta en la Agencia Tributaria.

 

Fuente: Más Autónomo