Diferencia entre la traducción jurada y otras traducciones

La certificación del traductor jurado lo asigna el Ministerio de Relaciones Exteriores

 

 

Cada vez más empresarios autónomos buscan expandirse hacia nuevos mercados y fortalecer por tanto sus comunicaciones internacionales. La documentación que precisa traducción jurada es muy variada y afecta tanto a documentos públicos como privados. Estos son algunos de los documentos que precisan de documentación jurada:

  • Documentación judicial (autos y sentencias).
  • Documentación de carácter administrativo (certificaciones, documentación de estado civil, documentos de concesión).
  • Documentación mercantil (cartas de crédito documentario, facturas, contratos, documentos bancarios, estatutos societarios, actas de asambleas).
  • Documentación notarial (escrituras, actas, minutas, testamentos, codicilios).
  • Documentación comercial (certificados de orígen, documentación fitosanitaria, documentación aduanera).
  • Documentos tales como patentes y títulos de propiedad intelectual.

Una traducción jurada es la certificación de un documento que ha sido traducido de forma oficial y, por tanto, es válido para ser usado legalmente.

Entonces, ¿Cuál es la diferencia entre un traductor jurado frente a otros traductores? La principal diferencia entre ambos es que el traductor jurado ha aprobado previamente el examen oficial para ejercer de ello y está registrado en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Esto les autoriza a firmar y avalar que el documento que se traduce tiene a posteriori validez legal. La persona encargada de la traducción jurada debe llevar consigo un sello que junto con su firma garantizan la validez del texto traducido.

¿En qué hay que fijarse para escoger una agencia de traducción jurada?

En primer lugar, la verificación del sello. Los traductores que desean ser jurados deben pasar rigurosos y estrictos requisitos para lograrlo. Los traductores que pasan estas pruebas obtienen la certificación para ser traductores jurados. Ésta, es asignada únicamente por el Ministerio de Relaciones Exteriores. Asimismo, debe contener el nombre completo, dirección, teléfonos e idiomas en los que ha sido certificado para ser traductor oficial. No obstante, estos requisitos, dependiendo del país, pueden variar.
En segundo lugar, las trayectorias profesionales de los empleados que trabajan en la agencia. Aquí es donde interviene el factor humano. La formación de los profesionales y los trabajos realizados avalan la reputación de la propia agencia. Por esto es tan importante la trayectoria, la formación y los trabajos realizados.
En tercer lugar, la entrega y el precio. El tiempo y la calidad, en relación con el precio del servicio, nos da una visión global sobre el coste del mismo y por tanto, nos ayuda a escoger de forma realista dónde invertir nuestro dinero.

En definitiva, una agencia de traducción jurada debe tener popularidad y experiencia, confiabilidad y respeto.

 

Fuente: Comunicae