Delegar, la clave del éxito del 95% de los nuevos negocios en Internet

Una de las herramientas para alcanzar el éxito en los negocios es delegar y eso supone confianza

 

 

Cuando un  empresario autónomo decide poner en marcha una nueva línea de negocio en Internet es muy probable que su  intención no sea la de dedicar en exclusiva a esta nueva línea 16 horas al día con alto grado de estrés. Lo probable es que le quiera acompañar en sus primeras etapas para luego dejarlo funcionar en segundo plano sin demasiada participación. Según el portal de equipo creativo “TusIdeas”, en palabras de su director, Nacho García, “El 95% de los negocios de éxito que tengan presencia en Internet no dependen de que el director de la empresa dedique su jornada completa a gestionar su página web, redes sociales o el soporte al cliente. La clave está en delegar, ya sea a través de empleados o de empresas externas especializadas en cada una de estas funciones”.

Hay una frase que se repite a menudo en el mundo de los negocios: ‘Tu empresa no tiene valor hasta que no pueda operar sin ti’. Y la única forma de hacer esto posible es mediante la delegación y la subcontratación. Aunque este dicho tan común en la atmósfera empresarial tiene algunas excepciones.

“No todo puede y debería delegarse, pero hay una forma muy sencilla de descubrirlo. Para cada tarea, pregúntate si podrías lograr que otra persona lo haga a un coste menor o con un rendimiento mayor que si lo hicieras por tu cuenta. Si la respuesta es sí, entonces debes pasar esa tarea a otra persona”, explica Nacho.

Programadores, especialistas en SEO y SEM, Community Managers, redactores, diseñadores gráficos etc. la lista de los profesionales necesarios para gestionar un gran negocio con presencia en Internet es larga. Por eso, no debería subestimarse el valor de la subcontratación siempre y cuando la persona o empresa externa en la que se delegue aporte ese valor.

“Delegar, no obstante, exige comprometerse a evaluar periódicamente el resultado de subcontratar esas funciones para comprobar si están ofreciendo la rentabilidad que deberían. El objetivo principal no debe ser realizar las tareas necesarias para que un negocio funcione día a día, sino evaluar cómo está funcionando actualmente y cómo podría funcionar mejor” mantiene.

Fuente: Comunicae