Consejos para acortar el proceso de ventas

Los clientes son cada vez más escépticos y rigurosos, por eso es necesario establecer unas estrategias para hacer más eficaz el proceso de venta

 

 

Los clientes son cada vez más expertos y están mejor informados, por no hablar de la gran variedad que tienen para escoger un producto, por eso los dueños de negocios y autónomos que quieran vender su producto lo tienen un poco más difícil que antes, ya que el proceso de venta es mucho más complejo.

La inversión de tiempo y esfuerzo para llegar a lograr las oportunidades de venta es cada vez mayor, lo maravilloso sería tener establecido una manera rápida y sencilla de cerrar tratos y ventas en menos tiempo, por lo que planteamos las siguientes estrategias para que, en la medida de lo posible, lo consigas.

Para ello lo que proponemos no tiene nada que ver con acortar los procesos u obligar a los clientes a que te compren o cerrar tratos que no les convienen.

Investigar cómo puedes ayudar a tus clientes: es importante como buen empresario autónomo preocupado por las ventas de tu negocio que tengas interés y estés bien informado sobre las decisiones que toman tus clientes. Recopilar la información ayuda a poder solucionar determinados problemas que puedan surgirle a tu cliente, lo que mejora tu reputación en el proceso de venta, ya que no se te percibirá como un vendedor sino más bien como consultor. Hay determinadas herramientas que puedes utilizar para ampliar esa información, por ejemplo: Google Alerts que envía información sobre determinados temas del sector en el que opera un determinado cliente. LinkedIn es la red social para profesionales por excelencia y a través de ella podemos obtener información académica y profesional sobre la persona con la que vamos a estar en contacto.

Saber directamente quién es la persona encargada de la toma de decisiones: en la mayoría de ocasiones la primera toma de contacto es con una persona de la empresa que no se encarga de tomar decisiones dentro de la empresa, por eso es trascendental que se hable primero con el dueño, CEO, presidente, vicepresidente, etc. Dependiendo de la jerarquía de la empresa y su tamaño. La mejor manera de averiguar esto es investigando el organigrama de la empresa y buscando información en LinkedIn.

Aligerar el proceso de venta: La mejor manera de agilizar el proceso es demostrando las repercusiones de no contratar los servicios que se ofrecen. Cuando se consiguen cuantificar las implicaciones que tendría ignorar nuestra propuesta, los clientes comprenden que no hay motivo para esperar meses cuando se pueden afrontar los retos hoy mismo.

-Evitar en la medida de lo posible enviar las propuestas por correo electrónico: no es buena idea enviarlas por mail a pesar de que los clientes en muchas ocasiones las piden, el motivo es claro: el proceso de venta se difumina puesto que no te aseguras ni que el cliente reciba el correo ni que le de seguimiento. La tarea durante el proceso inicial de la venta es calificar a la persona o la empresa con la cual  se está tratando. Una vez que conozcas verdaderamente los problemas y desafíos del cliente, entonces podrás redactar una propuesta de negocio adaptada a su perfil.

Exponer los beneficios de tus productos o servicios a los clientes: hablar de tu producto o servicio en relación con los desafíos de tu cliente es la mejor manera de demostrar valor y generar expectativas. La conversación debe ser personalizada y específica. Tratando la utilidad y resultados que van a experimentar con el producto o servicio que se ofrece, y que demuestra el valor del mismo. En estos casos o situaciones, la mayoría de las veces, los clientes toman una decisión rápidamente.

Cuidar el proceso interno de ventas: uno de los elementos más importantes para lograr éxitos dentro del proceso de ventas es centrarse en la productividad del proceso o equipo de ventas. La mayoría de vendedores desconocen las expectativas de negocio. Su único incentivo son las comisiones y, como resultado, son los vendedores los que determinan su propio escenario. En cambio y por ejemplo, las ventas mes a mes deben ser evaluadas cada trimestre. De este modo se logra medir la productividad de un proceso o equipo de ventas y se fomenta un proceso más ágil y un equipo más unido.