¿Cómo puedo mejorar el flujo de caja de mi negocio?

Entradas y salidas netas de dinero en efectivo

El flujo de caja, o cashflow en inglés, hace referencia a las entradas y salidas netas de dinero en efectivo que tiene la empresa. Al mismo tiempo, el flujo de caja facilita información acerca de la capacidad que tiene la empresa para hacer frente a las deudas, de lo que de puede deducir el estado de la empresa. En definitiva, es una buena herramienta para medir el nivel de liquidez de una empresa pues indica si esta se encuentra en una situación sana económicamente.

 

La importancia de controlar el flujo de caja

 

Principalmente es importante controlar el flujo de caja de tu empresa porque así sabrás siempre si tienes dinero o no para hacer frente a los pagos a proveedores, nóminas, recibos varios, etc., y si puedes hacer inversiones.

Tener control sobre le flujo de caja también te aportará información sobre el sector, cómo está el mercado y, sobre todo, sobre el estado de tu negocio.

A continuación, te damos algunos consejos para mantener bajo control el flujo de caja.

  • Atento a los ciclos de tu negocio: Ya te habrás dado cuenta de que, aunque tienen aspectos en común , cada negocio, en esencia, es diferentes a todos los demás. Por lo tanto, debes conocer muy bine tu negocio y ser capaz de identificar los ciclos para hacer previsiones. De esta manera, serás capaz de sacarle el máximo partido a la producción y el flujo de caja de ejercicios anteriores puede ayudarte mucho. Si analizas, como decimos, los datos de ejercicios pasados, puede detectar los gastos asociados a cada ciclo y reservar una partida de dinero para pagarlos cuando llegue el momento. Por ejemplo, en el caso de la materia prima. Este análisis también te permitirá prepararte para afrontar antes de tiempo épocas de mayor o menor actividad.
  • Reduce los tiempos de cobro: Algo básico que debes saber es que para mantener el flujo de caja positivo, el dinero debe entrar, mínimamente, al mismo ritmo que sale. Para mantener este equilibrio será necesario que reduzcas al máximo el tiempo que tardan tus clientes en pagarte las facturas. Si tienes una tienda, el cobro es instantáneo, pero en otros sectores el pago se gira a 30, 60 o 90 días, por norma general.
  • Llega a un acuerdo con tus proveedores: Llega a acuerdos con tus proveedores que os beneficien a ambos pero que coincida con los ciclos positivos de tu negocio. Elige los momentos en los que el flujo de caja de tu negocio es favorable para hacer frente a los pagos.
  • Cuidado con tu stock: Ten en cuenta que si tienes tu almacén lleno de materia prima esto significa liquidez inmobilizada. Si lo inviertes todo en tener un stock grande, es dinero que no lo tendrás disponible para pagar otras cosas que sean necesarias. Por lo tanto, es importante que lleves un control de tu stock y que tengas solo lo necesario para cada momento, pero ojo, sin quedarte sin existencias. Y aquí volvemos a la importancia de entender bien tu negocio y conocer sus ciclos.

 

Tipos de flujos de caja

 

Hay tres tipos de flujos de caja que debes diferenciar:

  • Flujo de caja de operaciones (FCO): es el dinero ingresado o gastado por actividades directamente relacionadas con la empresa.
  • Flujo de caja de inversión (FCI): es el dinero ingresado o gastado en un producto que nos beneficiará en un futuro. Por ejemplo, maquinaria.
  • Flujo de caja financiero (FCF): es el dinero ingresado o gastado en operaciones directamente relacionadas con el dinero, como por ejemplo la compra de una parte una empresa, pago de un préstamo o el pago de intereses.

 

Fuente: Más Autónomo