Cómo construir una sana relación jefe-empleado

Diferentes estudios determinan que un 60% de los empleados ve a su superior como un jefe pero no como un líder

 

líder

 

Ya seamos jefe o empleado, es una de las relaciones más importantes de nuestra vida. Pasamos muchas horas al día desarrollando nuestro trabajo y el ambiente que se cree en ese espacio físico es muy importante a la hora de determinar nuestra forma de trabajar y la manera en la que nos sentimos.

Diferentes estudios determinan que un 60% de los empleados ve a su superior como un jefe pero no como un líder. Entonces, ¿cómo podemos trabajar para que las relaciones con nuestros empleados mejoren?

Todo son ventajas

 

Construir una buena relación laborar con los trabajadores solo te ofrecerá ventajas y beneficios. Estas son algunas:

  • Buena comunicación: la comunicación es clava para sacar adelante cualquier trabajo o proyecto. La buena comunicación con tus empleados la debes trabajar desde la confianza que tiene que haber entre ambas partes a la hora de hablar de cualquier asunto.
  • Ambiente de trabajo positivo: Un ambiente sano y feliz ofrece muchas más ventajas que un ambiente negativo. Según informes publicados de diferentes fuentes, el 90% de los empleados prefiere trabajar en un buen ambiente a una subida de sueldo.
  • Trabajo en equipo: La buena comunicación y el buen ambiente de trabajo favorecen el establecimiento de relaciones sanas entre todos los trabajadores. Y esto influye en la empresa enormemente.
  • Productividad: No es la felicidad de los empleados únicamente lo que se consigue, sino que repercute directamente en un incremento notable de la productividad

Claves a tener en cuenta

 

Para establecer una buena relación con tus empleados debes tener en cuenta las siguientes cuestiones:

  • Saber escuchar: Esta primera cuestión afecta a ambas partes. Puede ser un empleado con una idea innovadora o que tú tengas que, en un momento dado, explicar luna hipotética posición difícil de la empresa a tus empleados.
  • Cumplir la palabra: En ocasiones, para salir de una situación comprometida puedes prometer algo que luego no podrás cumplir. Esto generará desconfianza entre tus empleados. De igual manera, el empleado también debe cumplir con lo que se comprometa.
  • Implicación. El que un jefe ordene sin dar explicaciones a sus trabajadores es un modelo de autoridad que ha quedado obsoleto. Es mucho más efectivo implicarles en las tareas pidiendo su opinión y dándoles un papel más participativo, que se sientan parte del juego.
  • Respeto. Es la base de cualquier relación humana, en cualquier ámbito de la vida. Todos tenemos malos días o problemas que en ocasiones afectan a nuestra vida personal, pero eso no debe influir en las relaciones laborales. La pérdida del respeto hacia un empleado o viceversa provocará tensiones que podrán ir creciendo hasta llegar a situaciones insostenibles.
  • Refuerzo positivo. Lo que se espera de un trabajador es que haga bien su trabajo y esto, para muchos, no es algo destacable. Pero realmente no está de más que felicites al trabajador y reconocer su implicación, su sacrificio, su compromiso cuando se lo merece. Se sentirá valorado y reforzado.
  • Ayudar. Si eres un buen jefe has de ser un buen líder. Ello significa que tienes de estar ahí y demostrar a tus trabajadores que pueden contar contigo cuando te necesiten. Ofrecerles tu ayuda y colaboración con asuntos complicados antes de que éstos tengan que pedirla será algo que los trabajadores valoren mucho.
  • Confianza. Una de las mejores formas de trabajar las relaciones con los empleados se da en el hecho de confiar en ellos y sus capacidades. Darles autonomía para que lleven a cabo su trabajo desde su propio criterio, sin tener que guiarlos y vigilarlos constantemente.
  • Flexibilidad. Si eres un jefe flexible, que da permiso a tus trabajadores cuando éstos necesitan solucionar un tema personal, darás ejemplo y hará que éstos se sientan más motivados para cumplir con los objetivos de la empresa.

 

Fuente: Más Autónomo