3 datos para conocer el estado de tu negocio

Un control contable ayudará a evitar pérdidas

 

 

 

La contabilidad es una de las herramientas más importantes para conseguir el éxito empresarial, y los empresarios autónomos deben conocer la contabilidad de su negocio. Las siguientes partes ayudarán a conocer el estado real de la empresa:

  1. Patrimonio Neto

 

El balance de situación refleja lo que “tiene” la empresa y “como lo ha obtenido”, que ha podido ser bien con sus propios recursos o bien con financiación ajena.

Tiene, por lo tanto, tres partes:

  • Activo: está formado por todos sus bienes y derechos: maquinaria, mercancía, dinero, cantidades pendientes de cobro, inversiones
  • PatrimonioNeto: son los recursos propios de la empresa: aportaciones de los socios, beneficios no distribuidos, resultados de otros ejercicios y del actual
  • Pasivo: engloba todas las deudas de la entidad.

 

Y en contabilidad siempre, siempre, se cumple la siguiente ecuación:

Activo = Patrimonio Neto + Pasivo

Pero ¿cuál es el valor de la empresa? Por lógica, su valor será lo que tiene menos lo que debe, y ese importe coincide con el Patrimonio Neto, porque partiendo de la ecuación anterior:

Activo – Pasivo = Patrimonio Neto

Lo verás claro con el siguiente ejemplo:

La empresa “T” presenta el siguiente balance de situación (resumido):

Si decide cerrar tendrá que vender los bienes (por los que obtendrá 80.000 euros) y pagar todas las deudas (50.000 euros) por lo que lo que realmente “vale” es 30.000 euros.

¿Qué indica, por lo tanto, el importe del patrimonio neto? El valor de la empresa, lo que quedaría después de liquidar lo que tiene y saldar las deudas.

Por lo tanto, mientras mayor sea el importe del patrimonio neto, más saneada estará una entidad.

¿Cuál crees tú que presenta mejores datos de las dos siguientes?

Estarás de acuerdo conmigo en que la “B” ¿verdad?

El valor del activo es el mismo, pero no es lo mismo financiarlo en su mayoría con fondos propios que hacerlo con recursos ajenos que hay que devolver.

  1. Fondo de maniobra

 

No te asustes. Esta expresión te puede sonar bastante extraña pero hace referencia a un dato que cualquiera puede entender fácilmente:

Es la capacidad que tiene la empresa para hacer frente al pago de sus deudas que vencen a corto plazo (antes de un año).

Y su cálculo se hace muy fácilmente aplicando la lógica, porque viene dado, tecnicismos aparte, por la diferencia entre la parte del activo que está formada por el dinero y todo aquello que la empresa “puede hacer dinero” a corto plazo.

Es lo que se llama Activo Circulante (dinero, mercancía, cantidades pendientes de cobro a corto plazo, inversiones financieras a corto plazo,….)

La parte de las deudas que vencen a corto plazo (menos de un año), que es el Pasivo Corriente.

El valor adecuado de este fondo de maniobra dependerá de las características propias del sector al que pertenezca la empresa.

Lo ideal es que sea lo suficientemente holgado como para evitar tensiones de liquidez pero sin llegar a ser tan grande que suponga una mala gestión de los recursos.

Para conocer su importe en un balance de situación sólo tienes que restar las dos partidas que te he comentado:

Fondo de maniobra = Activo circulante – Pasivo corriente

  1. Resultado del ejercicio

 

Lo he puesto en último lugar pero no porque sea poco importante, como te podrás imaginar, sino porque tal vez sea el dato más obvio.

Es evidente que una empresa tiene que dar beneficios para poder ser rentable, y será su fortaleza (el valor de su patrimonio neto) la que determinará el tiempo que podrá subsistir si su actividad arroja pérdidas.

La cuenta de pérdidas y ganancias es la que muestra (como su nombre indica) el beneficio o la pérdida del ejercicio, y muestra los ingresos y gastos que han tenido lugar agrupados en diferentes partidas.

Como ves, con estas tres notas vas a poder tener una idea de la salud de tu empresa y aunque no tengas conocimientos de contabilidad te será muy fácil hacerlo siguiendo las pautas de este artículo.

Fuente: Anfix