Reclamación de una deuda: qué y para qué sirve el procedimiento monitorio

¿Te deben dinero y ya no sabes qué hacer para reclamarlo?

 

 

Hoy en este post y de la mano de Anfix te explicamos qué es y cómo funciona el procedimiento monitorio que precisamente sirve para reclamar ese dinero de forma más o menos rápida y sencilla.

Este procedimiento surge precisamente para combatir esos problemas de impago que se producen un bastantes transacciones comerciales y que es muy útil para los autónomos que necesitan un mecanismo eficaz y simple para reclamar el cobro de deudas.

El procedimiento monitorio, regulado por la Ley de Enjuiciamiento Civil y se tramita a través de los tribunales civiles, es un proceso rápido de reclamación de deudas; ahora bien éstas deudas tienen que reunir una serie de requisitos.   No hay un límite de reclamación pero si la deuda es inferior a 2.000 € no necesitas presencia ni de abogado ni de procurador durante la celebración del juicio.

 

Tipos de deudas

Estos son los tipos de deudas que puedes exigir:

Dineraria: si te deben dinero en cualquier tipo de moneda en curso legal (nacional o extranjera).

Vencida: cuando el plazo de pago ha expirado y aún no has cobrado el importe de la factura. No se pueden reclamar deudas a futuro.

Exigible: es decir que no depende de contraprestaciones ni está sujeta a condiciones.

Determinada: la deuda debe de ser líquida y se corresponde con una suma de dinero.

 

Entonces, si uno de tus clientes no te ha pagado y quieres reclamar la deuda has de asegurarte de que esa deuda es económica, es decir que te deben dinero, que se ha pasado la fecha de pago y que tienes documentación suficiente para demostrar que existe esa deuda y una relación comercial entre ambas partes.

 

Para reclamar una deuda mediante un procedimiento monitorio necesitas:

  • Cumplir los requisitos anteriores
  • Presentar documentos que prueben ante el juez que existe esa deuda pendiente y que las partes implicadas habéis tenido una relación comercial.

 

La Guía sobre el Procedimiento Monitorio del Consejo General del Poder Judicial matiza que para acreditar la deuda que se reclama deberás recopilar:

  • Documentos, sin importar cuál sea su forma o soporte, en el que aparezcan firmados o con cualquier otra señal, física o electrónica, de la persona deudora.
  • Facturas, albaranes de entrega, certificaciones, telegramas, telefax o cualquier otra documento que acredite los créditos y deudas dinerarias.
  • Documentos comerciales que demuestren una relación anterior duradera junto al documento en el que conste la deuda.
  • Todo esto te ayudará a la hora de reclamar tu dinero y deberás adjuntarlo a tu petición en el juzgado.

 

Fases del proceso monitorio:

1. Presentación del escrito de petición

El procedimiento monitorio comienza con la presentación de un escrito en el que debes indicar:

  • La identidad del deudor.
  • El domicilio del acreedor y el deudor.
  • Los hechos que han originado la deuda.
  • El origen y cuantía de la deuda.
  • Documentos que acrediten la deuda.

 

Tienes que presentar tantas copias de la petición y de los documentos como personas o entidades contra las que hayas dirigido la reclamación.

Independientemente de la cantidad que reclames para esta parte no necesitas la presencia de un abogado o un productor, aunque es recomendable pues siempre es mejor estar bien asesorado.

Con todo esto, tienes que ir al Juzgado de Primera Instancia que corresponda con el domicilio o residencia del deudor. En el caso de que no sepas dónde puedes llevarlo a la oficina judicial donde creas que vive para que pueda ser localizado.

 

2. Tramitación del proceso monitorio

Presentada la petición inicial del procedimiento monitorio, si el Juzgado aprueba la reclamación requerirá el pago a la persona en cuestión. Esta deberá, en un plazo de veinte días, pagar o comparecer para alegar, a través de un escrito de oposición, las razones por la que cree que no tiene que pagar la cantidad que se le solicita.

 

Los resultados

Este procedimiento se puede resolver de cuatro formas diferentes formas.

  • Que el cliente pague cuando se lo requiere el juzgado y se archive el procedimiento.
  • Que el deudor no pague en el plazo de veinte días ni comparezca dando razones por escrito para no pagar. En cualquiera de los dos casos, se declarará terminado el proceso y el acreedor podrá iniciar la ejecución de esa cantidad. Esto podrá suponer el embargo de bienes, nóminas, etc. del deudor. Así, si la deuda es superior a 2.000€ será obligatorio contar con un abogado y un procurador que se encarguen de los trámites de la ejecución.
  • Que el deudor se oponga por escrito al pago. Si la cantidad reclamada es inferior a los 6.000€ se cierra el proceso monitorio y se acuerda seguir los trámites del juicio verbal. Si es mayor, se dispone de un plazo de un mes para presentar una demanda de Juicio Ordinario en reclamación de la deuda. En este caso, también es obligatorio estar asistido por un abogado y un procurador.
  • Como ves, el procedimiento monitorio se ha simplificado para que puedas reclamar las deudas de clientes de una forma más rápida y sencilla cuando se agotan las otras vías. Aun así, trata siempre de llegar a un acuerdo o revisa las condiciones de pago. ¡Siempre es mejor negociar!

 

Fuente: Anfix