El Trabajador Autónomo y la Gestión de Riesgos Laborales

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2. Marco PRL

2.2 Responsabilidades en Prevención de Riesgos Laborales

 

Responsabilidades del Empresario

La seguridad y la salud de los trabajadores es la finalidad última de las obligaciones que establece la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL).

El empresario deberá dar cumplimiento de lo establecido por la Ley de Prevención y todos sus reglamentos específicos que le sean de aplicación. Para ello, uno de los pasos esenciales será la integración de la prevención en el sistema de gestión de la empresa

Las obligaciones más relevantes de los empresarios con sus trabajadores son:

 

Facilitar equipos de trabajo y medios de protección

Se entiende por equipo de trabajo cualquier máquina, aparato, instrumento e instalación utilizado en el trabajo. Los equipos pueden presentar riesgos específicos y el empresario ha de tomar una serie de precauciones:

  • los equipos de trabajo sólo pueden ser utilizados por aquellos trabajadores encargados para ello por la dirección y el mando
  • la reparación, mantenimiento y conservación se efectuará por trabajadores especialmente capacitados

Se informará a los trabajadores sobre riesgos y medidas de prevención, como sistemas de accionamiento, puesta en marcha y parada, roturas y proyecciones de objetos, protecciones de elementos móviles, dispositivos de seguridad y posibles explosiones o incendios.

Se entiende por equipo de protección individual (EPI), cualquier equipo destinado a ser llevado por el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud en el trabajo, así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin. Un EPI debe:

  • responder a las condiciones existentes en el lugar de trabajo
  • ser adecuado a los riesgos de los que haya de protegerse, sin suponer de por sí un riesgo adicional
  • tener en cuenta las exigencias ergonómicas y de salud de los trabajadores
  • adecuarse al portador tras los necesarios ajustes.

 

Información, consulta y participación de los trabajadores y sus representantes

El empresario tiene la obligación de informar a sus trabajadores en general o, en su caso, a sus representantes información sobre los siguientes puntos:

  • Los riesgos que se hayan detectado en la empresa en su conjunto o en cada puesto de trabajo o función.
  • Las medidas de protección o prevención que se hayan adoptado respecto a tales riesgos o factores de riesgo para eliminar o minimizar sus efectos.
  • Las medidas adoptadas con respecto a las emergencias: primeros auxilios, lucha contra incendios, evacuación, etc.

En las empresas que cuenten con representantes de los trabajadores, la información se facilitará a través de éstos, salvo en lo relativo a los riesgos específicos que afecten al puesto de trabajo o función, en cuyo caso la información se realizará directamente.

Otros deberes del empresario se refieren a la obligación:

  • de consultar a los trabajadores sobre todo aquello que hace referencia a la acción preventiva. Es una de las novedades de la LPRL
  • de permitir su participación y la realización de propuestas en las cuestiones que afecten a la seguridad y salud en el trabajo, que serán dirigidas tanto al empresario como a los órganos de participación y representación

El incumplimiento de la obligación de información, consulta y participación por parte del empresario está considerada como falta grave.

 

Formación de los trabajadores

Obligación primordial del empresario en el cumplimiento del deber general de protección es garantizar que cada trabajador reciba una formación teórica y práctica suficiente y adecuada. Esta obligación tiene las siguientes características:

  • formación teórica y práctica suficiente y adecuada con la actividad que el trabajador lleva a cabo.
  • debe impartirse en el momento de la contratación y cuando se produzcan cambios en las funciones del trabajador, cuando se introduzcan nuevas tecnologías, cambios en los métodos de producción o en los equipos de trabajo.
  • la formación debe referirse al puesto de trabajo concreto, función o actividad desarrollada por cada trabajador.
  • el tiempo invertido en la formación será por cuenta del empresario, preferentemente dentro de la jornada laboral, o fuera de la misma, aunque con consideración de trabajo efectivo a efectos de jornada.
  • la formación se puede realizar por medios propios o ajenos concertados.
  • el coste de la formación no recaerá en ningún caso sobre los trabajadores .

El incumplimiento del deber de formación por parte del empresario está considerado como falta grave.

 

Vigilancia de la salud

"El empresario garantizará a los trabajadores a su servicio la vigilancia periódica de su salud en función de los riesgos inherentes al trabajo" (art. 22.1 LPRL )

Esta vigilancia de la salud se llevará a cabo, entre otras muchas acciones, mediante los reconocimientos médicos, que han de hacerse en función de los riesgos inherentes a la actividad de cada trabajador en la empresa.

Tener en cuenta:

  • Es voluntaria, a excepción de que sea necesaria para evaluar los efectos de las condiciones de trabajo sobre la salud de los trabajadores, o para verificar si el estado de salud del trabajador puede constituir un peligro para el mismo o para terceros, o cuando así este establecido en una disposición legal en relación con la protección de riesgos específicos y actividades de especial peligrosidad.
  • Ha de optar por la realización de exámenes o pruebas, que causen las menores molestias al trabajador y que sean proporcionales al riesgo.
  • Se debe espetar el derecho a la intimidad y dignidad del trabajador, así como la confidencialidad de toda información relacionada con su estado de salud.
  • Se han de comunicar los resultados a los trabajadores afectados.
  • Los resultados no podrán ser utilizados con fines discriminatorios ni en perjuicio del trabajador.
  • La información médica de carácter personal se limitará al personal médico y a las Autoridades Sanitarias.
  • A los empresarios y personas u órganos con responsabilidades en materia de prevención se les informará de las conclusiones, en relación a la aptitud del trabajador para el desempeño del puesto de trabajo o con la necesidad de introducir o mejorar las medidas de protección y prevención, a fin de que puedan desarrollar correctamente sus funciones en materia preventiva.

 

Protección especial de trabajadores sensibles a determinados riesgos, de la maternidad y de los menores

La LPRL establece que el empresario tiene obligaciones de protección especial con respecto a determinados trabajadores, que, por circunstancias personales, presentan una mayor vulnerabilidad frente a determinados riesgos del trabajo.

Esta protección está dirigida a:

  • Trabajadores especialmente sensibles a determinados riesgos
  • Mujeres en situación de maternidad
  • Trabajadores menores de 18 años

Esta protección exige:

  • obligación de efectuar una evaluación de riesgos específica, teniendo en cuenta este tipo de trabajadores
  • obligación de adoptar las medidas de prevención y protección especiales que resulten de la evaluación

 

Responsabilidades del Trabajador

Uno de los deberes básicos del trabajador por cuenta ajena es el “observar las medidas de seguridad e higiene que se adopten, según se establece el Art. 5.b del Estatuto de los Trabajadores. Y de este deber laboral básico se derivan el conjunto de obligaciones que, de forma detallada, recoge el Art. 29 de la Ley de prevención. Todas ellas se incluyen en las funciones de los trabajadores, desarrolladas en el Plan de prevención.

Respecto a estas obligaciones deben tenerse en cuenta lo que establece la Ley:

  • Tienen un carácter complementario del deber de prevención del empresario y no eximen a éste del cumplimiento de su deber. El empresario debe haber establecido, previamente, las medidas de prevención a adoptar y las instrucciones correspondientes.
  • El cumplimiento de sus obligaciones debe hacerse por el trabajador, “según sus posibilidades” y “de conformidad con su formación”.

el incumplimiento por los trabajadores de sus obligaciones en materia de prevención de riesgos laborales tendrá la consideración de incumplimiento laboral, a los efectos previstos en el Art. 58.1 del Estatuto de los Trabajadores.

 

Responsabilidades con Otras Empresas

La Ley de Prevención, en su artículo 24 establece que todos los empresarios cuyos trabajadores coincidan en un mismo centro de trabajo tienen el deber de cooperación entre ellos. El RD 171/04 extiende esta obligación también a los trabajadores autónomos y añade que la obligación de cooperación entre unos y otros existe aunque no haya relación jurídica entre ellos. Curiosamente es en este último R.D. donde más veces se nombra a los trabajadores autónomos, con el fin de resaltar la necesidad de que se integren en las actividades de coordinación que se desarrollen en el centro de trabajo en el que estén actuando.

A partir de aquí el citado R.D. establece diferencias entre las obligaciones de los diferentes actuantes en el centro de trabajo:

 

- Obligaciones del empresario titular del centro (es el que tiene capacidad de poner a disposición y gestionar el centro de trabajo)

  1. Informar a los demás empresarios concurrentes (también a los autónomos) sobre los riesgos del centro que les puedan afectar, las medidas a adoptar y las medidas establecidas ante posibles emergencias.
  2. Cuando el titular tenga trabajadores en el centro, deberá dar instrucciones a los demás para que sus actividades no afecten a los trabajadores de aquél.

El resto de empresarios concurrentes y los autónomos deberán tener en cuenta en su evaluación de riesgos y en la planificación de medidas la información recibida del principal, así como sus instrucciones, comunicando toda esta información a sus trabajadores.

 

- Obligaciones del empresario principal (se es principal respecto de un contratista o subcontratista, cando ambos son de la misma actividad):

  1. En principio, respecto a los empresarios que contrate, tiene las mismas obligaciones que el empresario titular del centro de trabajo.
  2. Además deberá vigilar el cumplimiento de la normativa de prevención por parte de las empresas que contrate.
  3. Deberá exigirles que acrediten por escrito el haber realizado una evaluación de riesgos y un plan de medidas para los trabajos contratados.
  4. También deberá exigir la acreditación de que los trabajadores han recibido la adecuada formación.

 

Posteriormente, el R.D. identifica a los llamados “medios de coordinación”, es decir aquellos recursos que se pueden utilizar en el centro de trabajo para desarrollar la coordinación. Algunos de estos son:

  • El intercambio de información y la impartición de instrucciones.
  • Las reuniones periódicas.
  • El establecimiento de acuerdos.
  • La presencia en el centro de los llamados “Recursos preventivos”.
  • La designación de una persona encargada de la coordinación.

Tanto los recursos preventivos como la persona encargada de la coordinación son figuras que aparecen por primera vez en este RD y cuyas condiciones de actuación se definen en el mismo.

Por lo que se refiere a las obras de construcción, el R.D. mantiene la prioridad de lo establecido en el R.D. 1627/1997, pero hay que tener en cuenta que en éste lo que predomina es la figura del coordinador designado por el promotor, lo cual no impide que las empresas y trabajadores autónomos que trabajan en la obra deban cumplir con los requerimientos del R.D.171/2003 sobre coordinación de actividades empresariales.