El Trabajador Autónomo y la Gestión de Riesgos Laborales

  1. Marco Global
  2. Marco Laboral
    1. Contingencias profesionales
    2. El Seguro de AT y EP
    3. La Autoridad Laboral
    4. La Inspección de Trabajo
  3. Marco PRL
  4. Normativa PRL
  5. Organismos
  6. Enlaces


1. Marco Laboral

1.1 Contingencias Profesionales: Accidente de Trabajo y Enfermedad Profesional

Una de las principales reivindicaciones del colectivo de los trabajadores autónomos ha sido desde siempre la consideración de las Contingencias Profesionales por parte del Sistema de la Seguridad Social en equiparación del colectivo de trabajadores por cuenta ajena. Las razones por las que se argumentaba la no cobertura de éstas eran por un lado, el no haber una relación con un empleador sobre el que recayeran las obligaciones que se derivan de la cobertura de estas contingencias y por otro la carga contributiva que representaba para el trabajador autónomo.

Desde el 2002, con la Ley 53/2002, de 30 de Diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y de Orden Social se han reconocido las contingencias de Accidente de Trabajo (AT) y Enfermedad Profesional (EP) del trabajador autónomo. Esta norma ha sido posteriormente desarrollada por el Real Decreto 1273/2003, de 10 de Octubre, donde se especifica el alcance concreto de estas contingencias.

 

Accidente De Trabajo Del Trabajador Autónomo

Se define como accidente de trabajo del trabajador autónomo el accidente ocurrido como consecuencia directa e inmediata del trabajo que realiza por su propia cuenta y que determina su inclusión en el campo de aplicación del régimen especial.

Esta definición de accidente de trabajo es más estricta que la establecida para el trabajador por cuenta ajena definido como “toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo” sin exigirle una inmediatez en la lesión.

La ley especifica una serie de supuestos y circunstancias que amplían y limitan la definición de accidente de trabajo:

  1. Los acaecidos en actos de salvamento y otros de naturaleza análoga, cuando unos y otros tengan conexión con el trabajo. Esta ampliación tiene igual redactado para los trabajadores por cuenta ajena en la Ley General de la Seguridad Social. En un principio este supuesto está pensado para el salvamento de compañeros de trabajo o actos de auxilio de bienes de la empresa, o bien, en la situación del trabajador autónomo con trabajadores a su cargo.
  2. Las lesiones que sufra el trabajador durante el tiempo y en el lugar de trabajo, cuando se pruebe la conexión con el trabajo realizado por cuenta propia. Este supuesto puede presentar dificultades atendiendo a la forma en que se desarrolle el trabajo. Así, para trabajadores autónomos con un centro de trabajo fijo, como puede ser un comercio, los requisitos de lugar y tiempo pueden estar claros, pero para otros casos en que no existe un centro de trabajo concreto el trabajador autónomo deberá probar que el accidente ocurrió durante el desarrollo de su trabajo.
  3. Las enfermedades no incluidas en el cuadro de enfermedades profesionales y que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo. Estas enfermedades se suelen llamar “del trabajo” para diferenciarlas de las profesionales; son enfermedades comunes, no específicas de un determinado ambiente de trabajo o vinculadas al desempeño de una actividad o profesión concreta. En este caso la relación de causa es más restrictiva que para el accidente ya que además se exige que sea la única causa. Esta misma exigencia se da para los trabajadores por cuenta ajena.
  4. Las enfermedades o defectos padecidos con anterioridad por el trabajador, que se agraven como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente. Este supuesto contempla la agravación de una enfermedad previa, aunque no es necesario que la enfermedad se hubiera manifestado o incluso se encuentre en periodo latente, siendo ignorada por el trabajador. Eso sí deberá probar la relación de causalidad del accidente como accidente de trabajo y la relación de éste con el agravamiento de la enfermedad.
  5. Las consecuencias del accidente que resulten modificadas en su naturaleza, duración, gravedad o terminación, por enfermedades intercurrentes, que constituyan complicaciones derivadas del proceso patológico determinado por el accidente mismo o tengan su origen en afectaciones adquiridas en el nuevo medio en que se haya situado al paciente para su curación.

La diferencia más importante de los supuestos de accidente de trabajo de los trabajadores autónomos con respecto a los trabajadores por cuenta ajena estriba en la no consideración del accidente que sufra el trabajador autónomo al ir y volver del lugar de trabajo, el denominado accidente in itinere, como accidente de trabajo. El R.D. 1273/2003 ha sido tajante excluyendo en su artículo 3 este supuesto.

Entre las características que diferencian los trabajadores por cuenta propia y cuenta ajena implicadas en esta exclusión del accidente in itinere cabe señalar:

  • El trabajador por cuenta ajena suele disponer de un centro de trabajo bien definido y estable, siendo posible establecer una rutina en el trayecto de ida y vuelta del lugar de trabajo, mientras que para el trabajador por cuenta propia no suele ser así. No obstante, cabe señalar que hay profesiones y actividades en que el trabajador autónomo sí dispone de un centro de trabajo bien definido o bien la forma de desarrollo de su trabajo hace que deba acudir a un lugar de trabajo establecido.
  • Los trabajadores autónomos disponen de una mayor flexibilidad horaria, que hace difícil delimitar una franja horaria dentro de la cual se puede establecer el accidente in itinere. Nuevamente, es posible encontrar colectivos de trabajadores autónomos en los que sí se dé esta rutina horaria que equipararía las condiciones a las del trabajador por cuenta ajena.

Por otro lado, se encuentra la figura del accidente denominado in misión; este accidente es que se produce en desplazamientos o estancias realizadas como consecuencia o con ocasión de la ejecución del trabajo, pero que no son en el trayecto de ida y vuelta al lugar de trabajo. En el caso de los trabajadores autónomos las circunstancias en las que se desarrolla el accidente en misión pueden ser mucho más amplias que para el trabajador por cuenta ajena. Eso sí, el trabajador autónomo deberá demostrar que fue en el transcurso del desarrollo de su trabajo.

 

Enfermedad Profesional Del Trabajador Autónomo

El R.D. 1273/2003 define la Enfermedad Profesional como la enfermedad contraída a consecuencia del trabajo por cuenta propia, en la actividad en virtud de la cual el trabajador está incluido en el régimen especial, que esté provocada por la acción de los elementos y sustancias y en las actividades contenidos en la lista de enfermedades profesionales con las relaciones de las principales actividades capaces de producirlas, anexa al R.D. 1995/1978, de 12 de mayo, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el Sistema de la Seguridad social.

De esta definición se señalan dos aspectos característicos:

  • Suele tratarse de un proceso largo a diferencia del accidente de trabajo. En ocasiones, cuesta establecer la relación causa efecto debido a esta diferencia temporal.
  • La relación causa-efecto, además, está circunscrita a un ambiente de trabajo definido por la actividad que se realiza y por la presencia de ciertos agentes que son los causantes, en última instancia, de la enfermedad. Estas actividades y agentes son los especificados en la lista de enfermedades profesionales y sus modificaciones.

Aquellas enfermedades comunes que tienen como causa el desempeño del trabajo son denominadas “enfermedades del trabajo” y reciben el trato legal de accidente de trabajo.

El trabajo por cuenta propia se caracteriza por una alta profesionalización, por lo que fácilmente se encontran actividades realizadas por trabajadores autónomos vinculadas a enfermedades profesionales.

 

Actuación En Caso De Accidente

En caso de un accidente laboral se debe recurrir a la asistencia sanitaria pertinente y realizar trámites administrativos.

Siempre en casos de urgencia, dirigirse al Centro Médico más inmediato.

Si se ha concertado el seguro de AT y EP con una MATEPSS es aconsejable acudir a sus centros asistenciales. Es una buena medida estar informados de la situación de dichos centros así como de teléfonos de emergencia para actuar de forma rápida en caso de necesidad.

Si se determina que el trabajador accidentado no requiere la baja laboral, éste tras recibir la asistencia médica se reincorporará al trabajo sin recibir, por tanto, ninguna prestación económica. Se le entregará no obstante, el “Parte Médico Sin Baja Laboral”, como justificante e información de la asistencia recibida.

Si el autónomo dispone de trabajadores empleados, mensualmente deberá cumplimentar la “Relación de Accidentes de Trabajo ocurridos Sin Baja Médica” y presentarla vía electrónica (Sistema Delta) a la Mutua entre los 5 primeros días hábiles del mes siguiente al que corresponda la información.

Cuando se determine que el trabajador accidentado precisa la baja laboral, se le entrega el documento de “Parte Médico de Baja”, el cual consta de tres ejemplares: el original para la Mutua o entidad gestora y dos copias, una para el trabajador y otra para que éste lo comunique a la empresa, si la hay.

Posteriormente, se debe cumplimentar y remitir a la Mutua o Entidad gestora, vía electrónica, mediante el Sistema Delta el “Parte de Accidente de Trabajo”, dentro de los 5 días hábiles siguientes a la fecha de la Baja Médica.

La Mutua dará entrada a dicho Parte, entregando las distintas copias a sus destinatarios, que son: Dirección General de Informática y Estadística, Autoridad Laboral y la propia Mutua.

El sistema Delta es un sistema global de comunicaciones para la notificación y el tratamiento de los accidentes de trabajo, que agiliza la distribución de la información, elimina costes de grabación y tratamiento y simplifica la comunicación entre los distintos usuarios implicados, todo ello garantizando la confidencialidad del contenido de los documentos.

Dicho procedimiento se realiza a través del Sistema de Declaración Electrónica de Accidentes de Trabajo (Delt@), accesible desde la dirección electrónica https://www.delta.mtas.es.

En Cataluña y el País Vasco, se informa de los accidentes de trabajo a través de otras aplicaciones informáticas que a su vez informan al Delt@. En Cataluña se trata del sistema CAT 365 y en el País Vasco del sistema IGATT

El sistema Delta está dirigido a empresas o trabajadores por cuenta propia (autónomos con cobertura específica de accidentes de trabajo) por sí mismos o a través de representantes autorizados, Entidades Gestoras (INSS - Instituto Nacional de la Seguridad Social, ISM - Instituto Social de la Marina), Entidades Colaboradoras (Mutuas de Accidentes de Trabajo, Empresas Colaboradoras) y Autoridades Laborales (Autoridades laborales competentes a nivel provincial).

Se distinguen dos tipos de usuarios con diferentes perfiles: Administradores y Usuarios; en función de lo cual el procedimiento de registro en el sistema será distinto. Los trabajadores autónomos deben registrarse a través de Usuarios.

Los principales datos que se solicitan, se refieren a:

  • Datos del accidente: como son la fecha, el lugar, la hora y día de la semana del accidente, la descripción del mismo, forma en que se produjo, agente causante, etc.
  • Indicar si se trata de un accidente nuevo, o si se trata de una recaída de un accidente anterior.
  • Datos del trabajador, tanto personales (nombre, apellidos, sexo, D.N.I., etc.), como laborales (nº libro de matrícula, fecha ingreso a la empresa, grupo de cotización a la Seguridad Social, ocupación, antigüedad, puesto de trabajo, tipo de contrato, etc.)
  • Datos de la empresa, donde se debe especificar el nombre y la dirección, así como el Código de Cuenta de Cotización de la misma.
  • Datos del Centro de Trabajo. Donde ha ocurrido el accidente. Se ha de especificar el lugar del accidente, haciendo constar expresamente si ha sido un accidente de tráfico y si se ha producido fuera del centro de trabajo. En referencia al Centro de Trabajo se requiere información sobre la titularidad del mismo y en caso de no ser el de la empresa del trabajador, especificar la relación existente entre ambos e identificar a esta última.
  • Datos asistenciales. Se refiere a la descripción de la lesión, la parte del cuerpo lesionada, el médico que efectuó la asistencia, el tipo de establecimiento sanitario y sobre todo el grado de la lesión: Leve, Grave, Muy Grave o Fallecimiento.
  • Datos económicos, indicando la base de cotización del trabajador en el mes anterior al accidente.

 

Actuación en caso de Accidentes Graves, Muy Graves o Fallecimiento

En el caso de accidentes ocurridos, ya sea en el centro de trabajo o por desplazamiento durante la jornada laboral, que sean considerados graves, muy graves, que provoquen el fallecimiento del trabajador, o que afecten a más de cuatro trabajadores, la empresa no sólo deberá cumplimentar el Parte de Accidente de Trabajo, sino que además deberá comunicar antes de las 24 horas a la Autoridad Laboral, dicho accidente. En la comunicación se indicarán los datos de la empresa, así como los nombres de los accidentados y el lugar donde ocurrió el accidente, con una descripción del mismo.

 

Prestaciones En Caso De AT Y EP

Las prestaciones son un conjunto de medidas que pone en funcionamiento la Seguridad Social para prever, reparar o superar determinadas situaciones de infortunio o estados de necesidad concretos, en las que el trabajador sufre una pérdida de ingresos o un exceso de gastos. Las prestaciones son asistenciales y en su mayoría económicas.

Desde el 1 de enero del 2004, los trabajadores autónomos pueden acceder a las prestaciones por incapacidad permanente derivadas de estas contingencias, siempre que se acojan a la mejora voluntaria de la acción protectora correspondiente a las contingencias de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales y, además, previa o simultáneamente, hayan optado por acogerse a la cobertura de la prestación por incapacidad temporal.

 

Asistencia Sanitaria por Contingencias Profesionales

En el caso de accidente y enfermedad profesional las prestaciones sanitarias tienen el mismo contenido que el derivado de causas no profesionales. Comprende:

  • El tratamiento médico y quirúrgico de las lesiones o dolencias sufridas, así como las técnicas terapéuticas que se consideren precisas.
  • El suministro y renovación de los aparatos de prótesis y ortopedia necesarios.
  • Todas las técnicas de cirugía plástica y reparadora adecuadas.
  • Las prestaciones farmacéuticas se dispensan de forma gratuita.

 

Incapacidad Temporal por Contingencias Profesionales

La prestación por Incapacidad Temporal (IT) por Contingencias Profesionales es un subsidio diario que cubre la pérdida de rentas del trabajador autónomo producida por enfermedad profesional o accidente de trabajo.

Para tramitar una Incapacidad Temporal de Autónomos se debe presentar en la entidad con la que tenga concertado el riesgo la solicitud de pago directo de la prestación de incapacidad temporal, parte de baja, documento acreditativo de estar al corriente en el pago de las cuotas a la Seguridad Social, y la declaración de situación de la actividad. Este documento debe presentarse mediante el modelo oficial y en él se informa sobre la persona que gestione directamente el establecimiento mercantil, industrial o de otra naturaleza del que sean titulares o, en su caso, del cese temporal o definitivo en la actividad desarrollada.

El plazo de presentación es dentro de los 15 días siguientes a la fecha de la baja y mientras dure la situación de IT, el trabajador está obligado a presentar dicha declaración con periodicidad semestral. La falta de presentación de la declaración, en el plazo máximo indicado, producirá la suspensión en el inicio del pago de la prestación, pudiendo iniciarse de oficio las actuaciones pertinentes para verificar la situación en la que queda el establecimiento del que es titular el beneficiario de la prestación.

La prestación de Incapacidad Temporal por Contingencias Profesionales está equiparada a lo establecido en el Régimen General y supone el 75% de la base reguladora desde el día siguiente al de la baja en el trabajo. La diferencia entre ambos regímenes es que en el Régimen General, la base de cotización de un trabajador por cuenta ajena se calcula en función de su salario, mientras que los trabajadores autónomos no suelen tener un salario fijo y el cálculo se hace en función de la cotización elegida al darse de alta en la Seguridad Social. Cuanto más alta es la base, más se cotiza y más se paga, y por lo tanto más elevadas serán las prestaciones en caso de Incapacidad Temporal. La base de cotización diariaes la del mes anterior dividida por 30.

El pago lo realiza directamente la Entidad gestora o Mutua al trabajador que podrá solicitarlo mediante la solicitud de pago directo.

Su duración es de 12 meses prorrogables por otros 6, sí durante este transcurso se prevé curación.

En caso de sufrir un accidente labora, y no tener la Cobertura de las Contingencias Profesionales, la situación sería igual a la que había hasta la entrada en vigor del Real Decreto 1273/2003, es decir los trabajadores incluidos en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) tenían una protección indiferenciada de las consecuencias derivadas de los accidentes o enfermedades, por cuanto que no se entraba a valorar el origen de éstos, dando a sus consecuencias la protección correspondiente al ‘accidente no laboral’ y a la ‘enfermedad común’.

En consecuencia, en caso de sufrir un accidente laboral la cobertura será la correspondiente al accidente no laboral o a la enfermedad común, si se reúnen los requisitos establecidos para ello. Esto significa:

  • El 60%, que se abonará desde el día cuarto al vigésimo de la baja, ambos inclusive.
  • El 75%, que se abonará a partir del día vigésimo primero.

 

Incapacidad Permanente

  • Incapacidad Permanente Parcial, disminución no inferior al 50% en su rendimiento normal para su profesión habitual, sin impedirle la realización de las tareas fundamentales.
  • Incapacidad Permanente total, es cuando no es posible seguir ejerciendo la profesión habitual. La prestación consta de dos opciones: optar a tanto alzado de 40 mensualidades (base cotizada en el mes anterior) o a una Pensión vitalicia en los mismos términos que en Régimen General.

 

Lesiones Permanentes no invalidantes

La prestación es una indemnización a tanto alzado, que se concede por una sola vez, cuya cuantía está fijada por baremo y para las lesiones, mutilaciones y deformidades que en el mismo se recogen. Las prestaciones están equiparadas a las del Régimen General.

 

Prestaciones de Muerte y supervivencia

En caso de muerte causada por accidente de trabajo o enfermedad profesional, se concede a determinados beneficiarios, además de la correspondiente pensión, una indemnización a tanto alzado. Las prestaciones están equiparadas a las del Régimen General.