Ideas empresariales ¿cómo analizarlas?

Es tan valioso tener ideas como analizarlas correctamente

 

 

Las ideas son el pilar sobre el que se sostienen los proyectos, pero además de tener buenas ideas es imprescindible hacer un análisis correcto. Los empresarios autónomos han de tener ideas innovadoras y someterlas a un análisis exhaustivo.

Los dos aspectos a tener en cuenta son ¿quién debería evaluar las ideas? y, por otro lado, ¿qué criterios se deben considerar para determinar si una idea es buena o no?

 ¿Quién debe analizar las ideas?

Ha habido diversas discusiones sobre si realmente existe la necesidad de encargar esta tarea a personas especializadas en el tema o si, por el contrario, es más beneficiosa una evaluación realizada por personas no relacionadas con el tema a tratar. Algunos investigadores se decantan por la colaboración de personas ajenas al proyecto para que puedan ser lo más imparciales posible, basándose en la creencia de que cuanto menos se sabe de un tema, más objetivo se es. Por otro lado, ciertas organizaciones prefieren crear un comité de expertos, con un nivel de experiencia y conocimiento alto, para estar seguros que la evaluación se hace bajo un marco informado

¿Cómo podemos evaluar las diferentes ideas?

hay decenas de parámetros que podríamos tener en cuenta a la hora de evaluar las ideas según las características intrínsecas de nuestra organización, sin embargo, encontramos unas cuantas, comunes para distintos ámbitos, que resultan relevantes independientemente de la empresa. Estas son, por ejemplo, su novedad, que se refiere a lo raro, original e inusual de la idea; su viabilidad, es decir, cuán difícil sería llevar esa idea al mundo real; su habilidad para solucionar un problema para el consumidor o su alineamiento con la estrategia de negocio de la marca.

Dicho esto, no debemos olvidar que a veces es necesario seguir nuestro instinto, porque hay ideas que instintivamente sabes que son de calidad. Sin embargo, este es un arma de doble filo porque si abusamos demasiado de nuestra propia interpretación, podemos caer en la opinática y derrumbar toda la perspectiva objetiva a la hora de gestionar las ideas.

Es importante tener claro los criterios por los que vamos a juzgar las ideas antes de su generación, a veces es útil para los participantes conocerlos, no para limitar su creatividad, pero sí para tener claro el tablero en el que se está jugando y así evitar discusiones no centradas en el tema a tratar. Otro aspecto a tener en cuenta es que, si le dedicamos 1, 3 o 5 horas a la generación de ideas, no deberíamos dedicarle a la evaluación 5 minutos, como a menudo suele pasar

Fuente: PLAN MAGAZINE